jueves, septiembre 21, 2006

steve irwin

ayer a la noche
antes de dormirme
vi en la tele la despedida
que varios australianos
le dieron a steve irwin,
el cazador de cocodrilos

mientras lu se dormía
y antes de arremeter
con el control remoto
un zapping frenético
vi lo que me dio más pena
más pena incluso que su
hijita leyéndole una carta
o un amigo un poema,
o justin timberlake
lamentándose, de paso
por australia.

fue el momento en
el que dijeron que
su camioneta iba a hacer
su último viaje.
y comenzaron a vaciarla
y sacaron su tabla de surf
y su heladerita de telgopor
sus patas de rana,
la caña de pescar,
y la caja de la camioneta
quedó vacía

y ahí casi me emociono
o mejor dicho me emocioné
y casi lagrimeo.
y la desperté a lu.
me costaba disimular
el tremendo nudo
que tenía en la garganta.
y me pregunté qué
fue lo que me dio tanta pena
y me respondí
que no sé.

pero ahora estoy seguro
que fue la sensación esa
del último viaje de algo,
del último paseo,
de la última imagen
de lo que se termina
y estuvo bueno,

como stevie
el cazador de cocodrilos

2 comentarios:

Malena dijo...

como desmantelar la casa de la abuela...algo así.

Anónimo dijo...

Como vender el auto de toda tu vida.
Lo entregas, limpias la gauntera, sacas los casstettes, te llevas el llavero y te vas caminando.
Kub.